El Gran Premio de Australia de 2010 pasará a la historia como aquella carrera donde la Fórmula 1 demostró que puede ser muy emocionante, también con las nuevas normas. Jenson Button se ha llevado la victoria, tras elegir una estrategia arriesgada y resistir casi toda la carrera con los mismos neumáticos, el británico se resarce con este triunfo del mal resultado de Bahrein y se acerca a las primeras posiciones del campeonato.
